¿Por qué es beneficioso el spa para mi piel?

Publicado el Categorías Belleza, Bienestar, Cuidados corporales

Es bien conocido que ir a un spa es beneficioso tanto a nivel físico como mental. Todos sabemos que ir a una sesión de spa nos relaja y nos permite evadirnos durante un tiempo de la realidad y recargar pilas.

¿A quién no le ha apetecido alguna vez meterse en una piscina de chorros para desconectar durante unas horas de todos sus problemas y preocupaciones? Seguro que más de una vez lo has deseado. Si no es tu caso, no te preocupes porque te planteamos otra situación: ¿cuántas veces has ido a un hotel y, al ver las tarifas de los masajes del spa, has tenido la tentación de reservar una sesión?

Es probable que cuando pienses en un spa te vengan a la cabeza imágenes de una piscina climatizada con burbujas y diferentes chorros, como un cuello de cisne o una cascada. Si, en cambio, piensas en una sauna, tienes una idea un poco equivocada de qué es un spa, pero tranquilo, porque también presenta beneficios para tu piel. Del efecto positivo de las saunas sobre nuestra piel (principalmente permite eliminar impurezas y toxinas que dañan nuestra piel) ya hablamos en un pasado, así que hoy toca hacerlo del de los spa.

¿Cuáles son los beneficios de un spa para mi piel?

A través de la hidroterapia se consiguen los siguientes beneficios para nuestra piel:

  1. Exfoliación natural, pues se favorece la eliminación de células muertas.
  2. Activan la circulación sanguínea, lo que aporta un color rosáceo a tu piel y una correcta oxigenación para que luzca bonita.
  3. El spa contribuye a tonificar la dermis.
  4. Eliminación de toxinas que dañan nuestra piel, tanto interiores (que son el resultado de la combustión natural de todas las funciones propias del organismo) como exteriores (aquellas que proceden del exterior, en forma de alimento, productos químicos, medicamentos, alcohol, tabaco, polución, etc.).
  5. El agua caliente también ayuda a abrir los poros y extraer las impurezas de su interior más fácilmente.
  6. Ayuda a corregir la celulitis con la eliminación de nódulos de grasa.
  7. Combate el envejecimiento de la piel.
  8. Previene problemas en la dermis.
  9. Hidratación y nutrición de la piel y el cutis.
  10. El contraste de agua caliente y fría es perfecto para un completo tratamiento en nuestra piel. El agua caliente tendrá como misión fundir las materias nocivas del cuerpo y limpiar, a través de los poros, la piel de impurezas y desigualdades, que serán expulsadas por el sudor. Un baño posterior con agua fría refrescará el cuerpo contrayendo la piel y cerrando los poros ya limpios.

Tratamientos que mejoran el estado de nuestra piel

Todo esto son mejoras que se consiguen a través de la hidroterapia, que no es más que un método que se basa en las propiedades curativas del agua en nuestro cuerpo y que incluye tratamientos como jacuzzi, baños termales, ducha escocesa o ducha de cubo.

Pero en un spa también podemos recibir tratamientos de limpieza facial, exfoliación, de manos y de pies que pueden cuidar nuestra piel y mejorar su estado y apariencia. Por lo tanto, si al hidromasaje le sumamos algún tratamiento más específico, los beneficios serán todavía mayores, ya que estarán centrados en una única zona de nuestro cuerpo. A continuación te mostramos aquellos más comunes que podemos realizarnos en un spa:

  1. Baños, en los que se sumerge al paciente en una bañera con productos beneficiosos para el cuerpo, como barro, arcilla o chocolate, con el fin de hidratar y nutrir la piel en profundidad.
  2. Envolturas: con esta técnica se envuelve el cuerpo de la persona con una sustancia beneficiosa, aloe vera o vainilla por ejemplo, para que los poros absorban sus nutrientes.
  3. Exfoliaciones: consisten en eliminar las células muertas que permanecen en la superficie limpiando la piel con geles y jabones especiales con gránulos. Gracias a las exfoliaciones la piel recupera su suavidad y luce hidratada y con mejor aspecto.
  4. Tratamientos faciales: existen muchos tipos de técnicas para el cuidado de la cutis: desde la clásica limpieza de rostro que sirve para eliminar las impurezas del cutis hasta los tratamiento anti-envejecimiento, pasando a su vez por peelings o tratamientos hidratantes. Sin embargo, todas ellas están basadas en cuatro puntos clave: limpiar, tonificar, nutrir y humectar.
  5. Masajes: como en el caso anterior, en esta ocasión también existen muchos tipos de masajes, pues pueden ser localizados (piernas, espalda, cuello, etc.) o completos, es decir, por todo el cuerpo. Además, en función de las técnicas utilizadas (chocolate, aceite, velas, piedras, etc.), los resultados sobre tu piel serán unos u otros. Pero, por lo general, todos los masajes proporcionarán un mejor aspecto a tu piel y la hidratarán.

Té o zumo para completar la sesión de spa

Si quieres completar una sesión de relax por todo lo alto, te recomendamos tomar una taza de té o un vaso de zumo al final del circuito. Esta acción tan simple no solo te dajará un buen sabor de boca, sino que te aportará hidratación y, gracias a sus antioxidantes, te ayudará a regenerar y reparar las células de tu piel.

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