Dermatitis atópica: ¿qué es y cómo cuidarla?

Publicado el Categorías Cuidados corporales

La dermatitis atópica es una patología cada vez más común y frecuente tanto en adultos como en niños pequeños. La incidencia de la dermatitis y de los factores que la desencadenan está en aumento.

De hecho, en los países occidentales alcanza hasta un 30 % de la población infantil. Si hablamos de España, se calcula que en total son diez millones de personas las que sufren dermatitis atópica en nuestro país.

Si no sabes de qué estamos hablando, enhorabuena porque seguramente eres de los afortunados que no está diagnosticado de dermatitis atópica. De todas formas, no te preocupes porque vamos a explicarte qué es, cuáles son sus síntomas, qué causa la dermatitis atópica y cómo debes cuidarla.

¿Qué es la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel y no contagiosa que consiste en erupciones escamosas, inflamaciones y eccemas. La dermatitis atópica se debe a un patrón de reacción de la piel, similar a una alergia, que causa una inflamación prolongada.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas son piel seca, escamosa y con escozor. Generalmente afecta a la parte interna de los codos, detrás de las rodillas, piernas, brazos y la cara, pero también puede cubrir la mayor parte del cuerpo.

La dermatitis atópica causa cuadros con picor que llegan a impedir el correcto descanso (especialmente en los niños), sobreinfecciones por bacterias, virus, hongos y dermatitis con enrojecimiento e inflamación de la piel. Este tipo de dermatitis altera la calidad de vida, por lo que es importante en tratamiento con medidas farmacológicas y cambios en los hábitos de higiene e hidratación.

¿Cómo puedo identificar la dermatitis atópica?

La dermatitis atópica es muy fácil de identificar, ya que nuestra piel nos manda señales. Lo más habitual es sentir la piel seca, rugosa, escamosa, enrojecida y con picor. Aun así, también es probable que notes cambios en tu piel, como la aparición de ampollas que pueden supurar y llegar a formar costras. Es muy importante evitar rascarlas para no provocar heridas y prevenir el riesgo de infección.

También debes fijarte en las zonas en las que ves cambios en tu piel. Si son las que te acabamos de explicar y crees que se puede deber a la dermatitis atópica, nuestro consejo es que acudas a un especialista.

¿Cuáles son las causas de la dermatitis atópica?

Existen factores desencadenantes de la dermatitis atópica, de entre los que destacan el estrés, irritantes cutáneos, factores hormonales, clima, infecciones y alérgenos aéreos y alimentarios. Además, durante los cambios de temperatura y de estación la enfermedad se torna más severa y la aparición de brotes es más común.

También debes saber que la incidencia de la dermatitis y de los factores que la desencadenan está en aumento, probablemente debido al estilo de vida occidental, que está ligado al aumento de la edad materna, la polución, el tabaquismo y los hábitos de alimentación poco saludable con productos cada vez más procesados.

¿Cómo debo cuidar mi piel?

Existen múltiples tratamientos que han demostrado su eficacia frente a la dermatitis atópica, como son los antiinflamatorios tópicos y orales, los inmunomoduladores tópicos, los inmunosupresores sistémicos y los anti-histamínicos.

Pero no solo se debe recurrir a tratamientos y medicamente, sino que la piel se debe cuidar a diario. A continuación ofrecemos una serie de consejos para un mejor cuidado de la dermatitis atópica:

  1. Hidrata la piel de cara y cuerpo a diario
  2. Usa jabones de PH neutro
  3. Utiliza prendas 100% de algodón y tejidos naturales lavadas con jabones específicos.
  4. Mantén un ambiente húmedo y limpio en casa
  5. Evita la sudoración excesiva, el calor extremo y el frío intenso, ya que contribuyen a la deshidratación de la piel
  6. Evita los baños o duchas prolongados. Se recomiendan baños o duchas de poca duración con productos que contengan aceites específicos para la dermatitis, y espaciar el baño en los momentos de brotes
  7. Las uñas deben estar siempre limpias y cortas para evitar sobreinfecciones
  8. Por la noche puedes colocar paños mojados sobre la lesión para hidratar la zona irritada

Es muy importante que seas consciente de que unos correctos hábitos de higiene e hidratación pueden reducir la necesidad de medicamentos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *