Rutina diaria para cuidar la piel por la noche

Publicado el Categorías Cuidados faciales

Son muchas las veces en las que te hemos hablado e insistido de la importancia de cuidar nuestra piel, especialmente la de la cara. La piel del rostro es de las más dedicadas de nuestro cuerpo y el estado en el que se encuentra dice mucho de nosotros.

Revela información sobre nuestra edad, el lugar en el que vivimos (si es un lugar con mucha contaminación ambiental), si fumamos o bebemos o si nos exponemos mucho al sol. Estos son solo algunos ejemplos, pero el más evidente es si cuidamos e hidratamos nuestra piel.

Si estás leyendo este artículo, entendemos que estás interesado en aprender a cuidar tu piel, especialmente en conocer una rutina nocturna de cuidado facial. Así que vamos a explicártelo paso a paso. ¡Vamos a ello!

Primer paso: eliminar suciedad

Primero de todo debes saber que una rutina noche no es igual que una de día, y es que mientras dormimos, aproximadamente entre las 11 de la noche y las 4 de la madrugada, las células tienen su mayor actividad de regeneración. Además, es cuando hay una mayor producción de colágeno y elastina, lo que beneficia a la firmeza y elasticidad de la piel. Es en estos momentos en los que la piel es más permeable, es decir, que tiene una mayor absorción, por lo que hay que aprovechar para aplicar ciertos productos.

Ahora que ya sabes esto, te contamos el primer paso: eliminar suciedad (sin olvidar, claro está, que debes tener las manos limpias). Esto significa eliminar cualquier rastro de maquillaje (si es que utilizas) y de suciedad (como polvo, sudor o contaminación ambiental). Para limpiar el rostro puedes utilizar el producto facial que más te guste, como puede ser agua micelar, gel, leche limpiadora, desmaquillante o toallitas desmaquillantes.

Asegúrate de que la piel te queda completamente limpia. Es muy importante eliminar la suciedad acumulada durante el día para que la rutina de limpieza tenga efecto.

Segundo paso: limpiar el rostro

Después de quitar todo tipo de suciedad, debes limpiar tu rostro con un jabón adecuado a tu tipo de piel. Es muy importante que conozcas qué tipo de piel es la tuya para que este producto se ajuste al tuyo en especial y que su uso no sea contraproducente. Cada tipo de piel tiene unas necesidades específicas que se deben tener en cuenta a la hora de escoger los productos de cuidado facial.

Para aplicar el jabón puedes optar por dos formas: simplemente con las manos o utilizando un cepillo manual o eléctrico. Si no sabes de qué te hablamos, se trata de unos cepillos faciales con los que se puede masajear la piel y eliminar impurezas de manera que el producto, en este caso el jabón, penetre en la piel más fácilmente.

Tercer paso: tonificar la piel

Una vez que la piel esté limpia, el siguiente paso es tonificar la piel. Para ello solo debes mojar uno o dos discos de algodón con tónico facial y aplicarlos por el rostro, haciendo hincapié en los mofletes y la frente.

Cuarto paso: el contorno de ojos

Si quieres utilizar algún contorno de ojos, este es el mejor momento para intentar borrar o disimular las ojeras provocadas por el cansancio o reducir las arrugas. El contorno de ojos es una de las zonas más evidentes del paso del tiempo y de nuestras expresiones. Como muchas otras, esta zona requiere de cuidados y atenciones que mantengan la mirada bonita, y es por ello que precisa de cuidados y productos específicos.

Para utilizar el producto que escojas, solo debes aplicarlo con cuidado alrededor del ojo, es decir, del párpado superior e inferior.

Quinto paso: hidratar la piel

El quinto paso consiste en hidratar la piel, ya bien con una crema hidratante o un serum de noche. La diferente entre ambos productos es que el serum es más potente, ya que se trata de un concentrado cosmético que actúa en las tres capas de la piel: la superficial (epidermis), la intermedia (dermis) y la profunda (hipodermis).

Si no sabes qué forma es la mejor para aplicar la crema facial o el serum de noche, nosotros te recomendamos aplicarla por todo el rostro e incluso en el cuello dando un masaje con movimientos ascendentes y dejarla actuar. De esta manera estimularás la circulación, abrirás y drenarás los ganglios linfáticos y evitarás el envejecimiento prematuro.

Otros consejos para una piel sana y bonita

  • Una vez a la semana puedes exfoliarte los labios para que siempre estén suaves.
  • Una vez hayas completado tu ruina nocturna de cuidado facial, aplícate un bálsamo labial para que actúe durante la noche. Ya verás cómo al despertarte notarás tus labios hidratados.
  • Utiliza una toalla limpia cada vez que realices tu rutina facial.
  • Haz hincapié en la zona T del rostro, es decir, la frente, la nariz y la barbilla.

Ahora ya sabes cómo cuidar tu piel por la noche para que siempre luzca sana y limpia. Si te ha gustado este post, no te pierdas los próximos porque en un futuro te explicaremos una rutina facial diaria.

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